Los líderes de las naciones unidas estaban pasando por uno de los peores momentos de sus vidas tras un inesperado encuentro con “La Quimera Balphartas”, una de los reyes pilares de los Neo-Humanos en el mundo, actualmente son 4 los señores soberanos del mundo entero los cuales son temidos y alabados por su frialdad, poderío y con su sola presencia o nombrarles hace temblar a un continente entero.
Yaknus (Señor de los Muertos), Ekinos (Señor del Destino), Ethion (Señora de las ilusiónes), Elpeht (Señor del Espacio - Tiempo). . . ellos son los 4 señores que gobiernan en el mundo, aunque actualmente su paradero sea un misterio ya que nunca muestran su rostro a no ser de que el gobierno intente hacer algo en contra de sus ideales o alguien tome la osadía de invadir sus dominios sin previo aviso. Son el sistema que rige el equilibrio entre el mundo de los humanos y los neo-humanos, son los encargados de poner orden y equilibrio entre ambas facciones y de ser necesario tomar acciones respectivas sin previo aviso, haciéndose llamar a sí mismos “sekai nokōtei” (世界皇帝).
Sus habilidades son desconocidas ante el gobierno mundial, la marina y los demás estatutos de seguridad tanto en los humanos y neo-humanos, solamente se sabe que sus dominios están distribuidos en la división de cada continente haciéndolos acreedores de los dueños y señores del mundo, aunque actualmente solamente se sabe que cada dominio está siendo administrado por sus ejércitos.
Era inconcebible, algo insólito el hecho de ver actuar a uno de los Kōtei contra el gobierno de forma directa y sin previo aviso. Las intenciones de Elepht iban más allá de una simple visita formal, sus intenciones verdaderas era la de forzar al gobierno mundial de acatar sus demandas sin oponer pero alguno, haciéndolo acreedor del reconocimiento como el único de los Kōtei en controlar al gobierno a su antojo.
La situación de los lideres dentro de la sala de juntas del gobierno mundial era tétrica por no decir terrorífica, sus vidas dependían de lo primero que pudieran responder ante la demanda de negociación que les hacia el Kōtei, dejándolos desarmados e indefensos, exponiendo sus vidas libremente ante los ojos y la set de sangre que llevaba consigo mismo Elepht.
–y bien, distinguidos señores de las naciones unidas. . . ¿ya han tomado una decisión respecto a aceptar mis demandas por grandes o pequeñas que sean?- eran las palabras del kōtei quien no dejaba de hacer una expresión de felicidad, algo demente mientras miraba fijamente a los ojos de los lideres quienes al verle a los ojos solo podían temblar y morderse los labios de la frustración. – odio tener que decir esto pero. . .aceptamos tus demandas, aunque por mí, prefiero que te largues al mismísimo infierno y le beses la entre-pierna al mismo demonio, hijo de...- fue la respuesta del líder francés ante la presión enorme que llevaban ellos en sus hombros, la cual hizo que la expresión de frialdad y demencia del kōtei se cambiase a una expresión seria, fría y una mirada que reflejaba serenidad y rectitud a la hora de expresare.
– muy bien. . . tomen asiento, pues solamente tengo dos peticiones por hacer y espero no tengan oposición alguna- dijo el kōtei de forma calmada, clara y concisa. Los líderes solamente guardaban silencio esperando a escuchar las peticiones, - la primera petición es bastante simple y es la de cancelar la orden de asesinar Neo-Humanos en el mundo. . . verán, aunque no lo crean y antes de que digas algo líder español. . .- dijo el kōtei extendiendo su alabarda de forma rápida hacia el cuello del líder español dejando a este pálido y sin habla.
- como decía antes de que intentases decir alguna incoherencia, los neo-humanos también somos seres que sentimos, tenemos corazón, pensamos, comemos, respiramos, hablamos, reímos, lloramos y razonamos. . . pero. . .- dijo el kōtei dirigiéndose a los líderes de forma calmada y un tono lúgubre haciéndolos reflexionar y hacerlos sentir como escorias por sus actos. – ustedes!. . . nos denominan “desechos humanos” y nos tratan como si fuésemos diferentes, llegando a denominarnos “demonios sin corazón”, ignorarnos y herirnos con sus desprecios. No solamente ustedes o algún desconocido, sino incluso nuestras propias familias y antiguos camaradas de aquellos días que nunca volverán. . .- termino de decir el kōtei mientras guardaba su alabarda de nuevo, dejándola a un costado de su ubicación mientras se ponía de pie para acercarse a los líderes de forma lenta, respiración pausada y mirada desafiante que reflejaba su dolor y desprecio hacia los humanos.
Los líderes al ver su reacción entraron en pánico y solo bajaron sus cabezas en señal de decepción de sí mismos y en esos momentos Elepht toma del cuello con su mano derecha a uno de los líderes y lo estrangula en frente a los demás haciendo explotar la cabeza del sujeto. – esto es lo que se merecen realmente. . . morir bajo mis manos, escorias, desechos de la humanidad, eso es quien realmente son, seres sin corazón que merecen ser erradicados de este mundo y dejarnos vivir en paz, porque esa es mi segunda petición, la de crear una utopía, donde humanos y neo-humanos podamos vivir en paz, como una misma especie, sin que hayan odio, diferencias, donde no hayan distinciones de credos, religiones, color, donde todos sean tratados por igual y que todos podamos convivir tranquilamente. . . ¿es eso mucho pedir?- dijo el kōtei refiriéndose a ellos con gran ira, su tono de voz era desafiante y este se hacía sentir en toda la base.
Los líderes ante tal acto solo guardaron silencio mientras la sangre de su camarada derramaba y a algunos salpicaba en sus rostros, haciéndolos sentir impotentes al ver a su camarada morir en frente de ellos y no poder hacer nada para evitarlo. – maldito!. . . tenías que asesinarle así porque si?- pregunto el líder de argentina con una mirada de odio y con gran ira hacia el kōtei, el cual al ver la reacción del líder le sonrió y le miro de forma burlona y se acercó a este mientras cerraba sus ojos y posaba su mano sobre la boca de este mandándolo contra una pared con una fuerza mínima pero causándole gran impacto al cráneo del líder mientras el kōtei sonreía desenfrenadamente mirándolo. – jajaj enserio. . . ¿acaso tu madre no te enseño a que debes guardar silencio cuando tus superiores te están hablando?. . . y ustedes ¿tienen algo que decir también al respecto?- dijo el kōtei con un tono sarcástico y mirándolos con desprecio.
Cuando todo parecía acabar para la vida de los líderes, un zumbido impacto sobre las mentes de todos los presentes, dejando a algunos inconscientes. Unos cuantos podían mantenerse en pie, mientras que el kōtei solo se tornaba decepcionado y posaba su mano derecha sobre su cabeza en señal de aburrimiento. – je! . . . tenías que intervenir no es así?. . . Ekinos- decía Elepht con gran decepción ante lo sucedido. – bueno, declárense sanos y salvos por Ekinos, pero tomare su silencio como la osadía de no querer cumplir mis demandas y eso conllevara a que ustedes los humanos sufran más de lo que puedan imaginar, diciéndolo de forma más sutil y en terminología simple, esto es la guerra.- decía el kōtei mientras les daba la espalda y recogía su alabarda para marcharse del lugar pacíficamente, lo cual sería bueno para los lideres, el conservar sus vidas por ahora gracias a la ayuda del segundo kōtei Ekinos, pero era costumbre de los humanos no valorar las buenas acciones que le ofrecían dando razón a las palabras de Elepht, dado que uno de los lideres no pudo soportar las palabras finales del kōtei y se dirigió a tomar una de las armas experimentales contra neo-humanos y usarla contra él.
Ya el kōtei se estaba marchando abriendo un vórtice dimensional, el cual podía lograrlo debido a una de las habilidades de su terap, la cual le permitía viajar por la tela del espacio tiempo y modificar todos los sucesos en una línea temporal a su antojo, como también le permitía el aceleramiento de sus partículas a una velocidad que superaba los límites físicos para hacer tanto intangible su cuerpo como trasladarse de su ubicación actual a cualquier punto que él desease.
El kōtei se disponía a marcharse en silencio cuando una bala cargada con una sustancia creada por los laboratorios del área 51, la cual de tener contacto con un Neo-Humano paralizaría sus articulaciones y neutralizaría el uso de sus habilidades volviéndolo vulnerable tanto o igual que un común promedio.
Todo parecería resultar a favor del líder italiano, el cual solo sonreía, mientras babeaba constantemente al ver a elepht tirado en el suelo, sangrando y retorciéndose de dolor, pero todo era una ilusión, una ilusión que solamente uno de los lideres pudo romper haberse resbalado y cortarse la mano accidentalmente con un fragmento de vidrio que había cerca de él.
-que lindos se ven los hombres cuando babean- fueron las palabras que provenían de algún lugar de la sala principal.
Era una voz dulce, suave, que cautivaba e hipnotizaba a cualquier hombre que la escuchara. –muchas gracias, my lady por aceptar mi invitación después de mucho tiempo de no vernos en persona- decía el kōtei de forma galante y caballerosa a la dulce voz que poco a poco fue sintiéndose más y más cerca de donde estaba elepht.
El kōtei trono sus dedos y un pequeño estruendo se sintió en el lugar, materializando dos sombras de la nada y estas a medida que pasaban los segundos fueron tomando forma corpórea. – no puede ser!!! . . . pero si son - grito el líder español el cual era el único cuerdo del lugar gracias a cortarse y romper el trance.
-Ekinos. . . Ethion. . . gracias por aceptar mi llamado- decía el kōtei saludando de manera formal a sus compañeros.
Lo que nadie esperaba había ocurrido, todos los presentes habían sido golpeados por el efecto desconcertante de Ekinos el cual era afectar sus mentes y debilitarles a tal punto de perder todas sus fuerzas, pero lo que nadie esperaría era que las intenciones reales de Elehpht era la de reunir a los demás kōtei en la reunión.
Sus planes fueron materializados gracias a una habilidad que le daba su terap la cual le permitía detener el tiempo por una pequeña fracción de segundo y crear un clon de sí mismo con él podría enviar a este a que viajase en el tiempo- espacio y con ello lograr traer a los demás kōtei, aunque para desgracia de elepht, yaknus se había negado a la petición y en su defecto envió un mensaje diciendo “lo que sea que suceda en la reunión no es de mi incumbencia, además, creo que tres de nosotros de por sí ya es algo insólito de ver en estos días.” , haciendo que elepht se sintiese decepcionado – je! . . . menudo testarudo y orgulloso. . . bienvenidos camaradas, siéntanse cómodos, de que por fin los humanos con este acto tan ruin nos han declarado la guerra- decía Elepht mientras reía de forma ruin.
Para cuando los lideres habían vuelto en sí y ver que el disparo no había dado en el blanco como ellos habían creído, los tres kōtei entraron en un vórtice creado por elepht y este antes de irse le arrojo un pedazo de papel al líder español mientras le miraba con una sonrisa macabra, dejando al líder impotente y con la duda de lo que le querría decir elepht con ese papel, el cual abrió unos minutos después de que los kōtei se fuesen del lugar y decía “jeje estimados líderes, lamento ser portador de malas noticias pero hemos decido aceptar su intensión de guerra con sumo placer. . . atentamente los kōtei”. Dejando al líder pálido, con la mirada perdida y sin aliento.
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